Descripción
Una especialidad ancestral que despliega sus cualidades organolépticas en las laderas del Vesubio. Sus bayas presentan una punta pronunciada y una piel gruesa. El método de conservación, atadas y colgadas «al piennolo», permite su consumo hasta finales del invierno. El Piennolo del Vesubio se adapta tanto al cultivo de regadío como al de secano.
La planta injertada es resistente a numerosas enfermedades de raíz importantes.

